Desocupación del cubo | Ingenio del Aserrío Corporation


El Ingenio del Aserrío Corporation (J. C. Sanz Belloso y Carlos Muñoz) presenta una pieza montaje, en taquería de maderas de árboles autóctonos y de ultramar, con el título Discurso sobre la figura cúbica. Serie A1. Hace referencia a estudios sobre geometría y matemáticas derivados del octaedro, como la obra homónima de Juan de Herrera, y plantea una reflexión sobre la desocupación de la materia, al generar, en una explosión controlada, la descomposición de una figura cúbica primigenia e imaginaria. Se propician tensiones entre los elementos matéricos y los espacios ocultos generados por ellos, casi completamente ocultados, espacios que se organizan en un sistema encriptado de vacíos, calles, corredores, pasadizos, fondos de saco… con sus interferencias, asociaciones y dislocaciones. El recorrido "tópico", sobre las superficie externas fragmentadas, de un volumen compuesto tanto por llenos como por vacíos (en complementariedad no dicotómica) se completaría con otro "distópico" a través de un intrincado dédalo. Ese vacío, que en su conjunción, forma un laberinto interior, con inciertos itinerarios a través de pasajes, oquedades y rincones en variadas composiciones. La referencia a las preocupaciones y trabajos de Jorge Oteiza son patentes. La posible atracción plástica que ofrecen los cubos y paralelepípedos maclados, superpuestos, colgados, encajados… se amplía con la interpretación que hemos encontrado en el libro Líneas. Una breve historia,  del antropólogo Tim Ingold. Entre muchas propuestas y datos inestimables, nos seducen las manifestaciones culturales de algunos pueblos que dibujan o trazan tramas sobre superficies, para elaborar un determinado código de líneas y formas. Obras simbólicas, a veces con texturas, que funcionan como laberintos mágicos. En ellos los demonios de la tribu o etnia, al toparse con esos trazados y dibujos, quedan atrapados dentro de los mundos e inframundos que contienen y generan. Superficies con poderes protectores, en las que la materia induce a una atracción ineludible, a un extraño y obscuro vacío escondido.